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Archivos de: Abríl 2008

... El Mendigo ciego...

por DATAMES @ 30/04/08 - 12:54:12 am

ARABE

... El mendigo ciego que había jurado no recibir ninguna limosna que no estuviera acompañada de una bofetada, refirió al Califa su historia:

-Comendador de los Creyentes, he nacido en Bagdad. Con la herencia de mis padres y con mi trabajo, compré ochenta camellos que alquilaba a los mercaderes de las caravanas que se dirigían a las ciudades y a los confines de vuestro dilatado imperio.

Una tarde que volvía de Bassorah con mi recua vacía, me detuve para que pastaran los camellos; los vigilaba, sentado a la sombra de un árbol, ante una fuente, cuando llegó un derviche que iba a pie a Bassorah. Nos saludamos, sacamos nuestras provisiones y nos pusimos a comer fraternalmente. El derviche, mirando mis numerosos camellos, me dijo que no lejos de ahí, una montaña recelaba un tesoro tan infinito que aun después de cargar de joyas y de oro los ochenta camellos no se notaría mengua en él. Arrebatado de gozo me arrojé al cuello de¡ derviche y le rogué que me indicara el sitio, ofreciendo darle en agradecimiento un camello cargado. El derviche entendió que la codicia me hacía perder el buen sentido y me contestó:

-Hermano, debes comprender que tu oferta no guarda proporción con la fineza que esperas de mí. Puedo no hablarte más del tesoro y guardar mi secreto. Pero te quiero bien y te haré una proposición más cabal. Iremos a la montaña del tesoro y cargaremos los ochenta camellos; me darás cuarenta y te quedarás con otros cuarenta, y luego nos separaremos, tomando cada cual su camino.

Esta proposición razonable me pareció durísima; veía como un quebranto la pérdida de los cuarenta camellos y me escandalizaba que el derviche, un hombre harapiento, fuera no menos rico que yo. Accedí, sin embargo. para no arrepentirme hasta la muerte de haber perdido esa ocasión.

Reuní los camellos y nos encaminamos a un valle, rodeado de montañas altísimas, en el que entramos por un desfiladero tan estrecho que sólo sin camello podía pasar de frente.

El derviche hizo un haz de leña con las ramas secas que recogió en el valle, lo encendió por medio de unos polvos aromáticos, pronunció palabras incomprensibles, y vimos, la través de la humareda, que se abría la montaña y que había un palacio en el centro. Entramos, y lo primero que se ofreció a mí vista deslumbrada fueron unos montones de oro sobre los que se arrojó mi codicia como el águila sobre la presa, y empecé a llenar las bolsas que llevaba.

El derviche hizo otro tanto; noté que prefería las piedras preciosas al oro y resolví copiar su ejemplo. Ya cargados mis ochenta camellos, el derviche, antes de cerrar la montaña, sacó de una jarra de plata una cajita de madera de sándalo que, según me hizo ver, contenía una pomada, y la guardó en el seno.

Salimos; la montaña se cerró; nos repartimos los ochenta camellos y valiéndome de las palabras más expresivas le agradecí la fineza que me había hecho; nos abrazamos con sumo alborozo y cada cual tomó su camino.

No había dado cien pasos cuando el numen de la codicia me acometió. Me arrepentí de haber cedido mis cuarenta camellos y su carga preciosa, resolví quitárselos al derviche, por buenas o por malas. El derviche no necesita esas riquezas -pensé-; conoce el lugar del tesoro; además, está hecho a la indigencia.

Hice parar mis camellos y retrocedí corriendo y gritando para que se detuviera el derviche. Lo alcancé.

-Hermano -le dije-, he reflexionado que eres un hombre acostumbrado a vivir pacíficamente, sólo experto en la oración y en la devoción, y que no podrás nunca dirigir cuarenta camellos. Si quieres creerme, quédate solamente con treinta; aun así te verás en apuros para gobernarlos.

-Tienes razón -me respondió el derviche-. No había pensado en ello. Escoge los diez que más te acomoden, llévaselos y que Dios te guarde.

Aparté diez camellos que incorporé a los míos; pero la misma prontitud con que había cedido el derviche, encendió mi codicia. Volví de nuevo atrás y le repetí el mismo razonamiento, encareciéndole la dificultad que tendría para gobernar los camellos, y me llevé otros diez. Semejante al hidrópico que más sediento se halla cuanto más bebe, mi codicia aumentaba en proporción a la condescendencia de¡ derviche. Logré, a fuerza de besos y de bendiciones, que me devolviera todos los camellos con su carga de oro y de pedrería. Al entregarme el último de todos, me dijo:

-Haz buen uso de estas riquezas y recuerda que Dios, que te las ha dado, puede quitártelas si no socorres a los menesterosos, a quienes la misericordia divina deja en el desamparo para que los ricos ejerciten su caridad y merezcan, así, una recompensa mayor en el Paraíso.

La codicia me había ofuscado de tal modo el entendimiento que, al darle gracias por la cesión de mis camellos, sólo pensaba en la cajita de sándalo que el derviche había guardado con tanto esmero.

Presumiendo que la pomada debía encerrar alguna maravillosa virtud, le rogué que me la diera, diciéndole que un hombre como él, que había renunciado a todas las vanidades del mundo, no necesitaba pomadas.

En mi interior estaba resuelto a quitársela por la fuerza, pero, lejos de rehusármela, el derviche sacó la cajita del seno, y me la entregó.

Cuando la tuve en las manos, la abrí; mirando la pomada que contenía, le dije:

-Puesto que tu bondad es tan grande, te ruego que me digas cuáles son las virtudes de esta pomada.

-Son prodigiosas -me contestó-. Frotando con ella el ojo izquierdo y cerrando el derecho, se ven distintamente todos los tesoros ocultos en las entrañas de la tierra, Frotando el ojo derecho, se pierde la vista de los dos.

Maravillado, le rogué que me frotase con la pomada el ojo izquierdo.

El derviche accedió. Apenas me hubo, frotado el ojo, aparecieron a mi vista tantos y tan diversos tesoros, que volvió a encenderse mi codicia. No me cansaba de contemplar tan infinitas riquezas, pero como me era preciso tener cerrado y cubierto con la mano el ojo derecho, y esto me fatigaba, rogué al derviche que me frotase con la pomada el ojo derecho, para ver más tesoros.

-Ya te dije -me contestó- que si aplicas la pomada al ojo derecho, perderás la vista.

-Hermano -le repliqué sonriendo- es imposible que esta pomada tenga dos cualidades tan contrarias y dos virtudes tan diversas.

Largo rato porfiamos; finalmente el derviche, tomando a Dios por testigo de que me decía la verdad, cedió a mis instancias. Yo cerré el ojo izquierdo, el derviche me frotó con la pomada el ojo derecho. Cuando los abrí, estaba ciego.

Aunque tarde, conocí que el miserable deseo de riquezas me había perdido y maldije mi desmesurada codicia. Me arrojé a los pies del derviche.

-Hermano -le dije-, tú que siempre me has complacido y que eres tan sabio, devuélveme la vista.

-Desventurado -me respondió-, ¿no te previne de antemano y no hice todos los esfuerzos para preservarte de esta desdicha? Conozco, sí, muchos secretos, como has podido comprobar en el tiempo que hemos estado juntos, pero no conozco el secreto capaz de devolverte la luz. Dios te había colmado de riquezas que eras indigno de poseer; te las ha quitado para castigar tu codicia.

Reunió mis ochenta camellos y prosiguió con ellos su camino, dejándome solo y desamparado, sin atender a mis lágrimas y a mis súplicas. Desesperado, no sé cuántos días erré por esas montañas; unos peregrinos me recogieron.

BEAUTIFUL

... The blind beggar who had sworn not to receive any charity that was not accompanied by a slap, referred to the Caliph its history:

- Commander of the Believers, I was born in Baghdad. With the legacy of my parents and my job, bought eighty camels who rented the merchants of caravans on their way to cities and the confines of your long rule.

One evening returning from Basra with my recua empty, I stopped for grazing camels, and watched, sitting in the shade of a tree, to a source, when came a dervish who would walk to Basra. We salute, we took our stores and we eat fraternally. The dervish, watching my many camels, told me that not far from there, a mountain misgivings a treasure so infinite that even after loading of jewels and gold eighties camels do not notice him in decline. I outburst of joy thrown into the neck of dervish and he begged me to indicate that the site, offering to give thanks on a camel loaded. The dervish understood that greed made me lose the right direction and I replied:

- Brother, you must understand that your offer is not commensurate with the finesse you expect from me. I can not hablarte more treasure and keep my secret. But I wish you well and will make you a proposition fuller. We will go to the mountain of treasure and load eighties camels; me darás forty-you will be with other forty, and then we split, each taking its path.

This proposition seemed reasonable to me very hard; saw as a breach lost forty camels and I am shocked that the dervish, a man harapiento, outside no less rich than me. Access, however. so as not to regret the death of having lost that occasion.

Meets the camels and we are moving in a valley surrounded by very high mountains, where we entered a gorge so narrow that only camel could pass without facing.

The dervish made a bundle of firewood with dried branches that collected in the valley, what sparked by some aromatic powders, gave incomprehensible words, and saw, through the humareda, which opened the mountain and had a palace in the center. We entered, and the first thing offered to me were some light glare on the piles of gold that was thrown my greed as the eagle on the dam, and began to fill the bags carrying.

The dervish did likewise, I noticed that he preferred the gold and precious stones solved copy their example. Already loaded my eighty camels, the dervish, before closing the mountains, pulled out a jar of silver a wooden box of sandalwood that, as I noted, contained an ointment, and stored within.

We went out, the mountain was closed, we give out the eighties and camels using the most expressive words I would appreciate the finesse that I had done; embraced us with great alborozo and everyone took their path.

There was given one hundred steps when the numen of greed I undertook. I repent having ceded my forty camels and their precious cargo, the dervish solved Quito, for good or bad. The dervish does not need these riches-thought-; knows the place of treasure, and it is made to destitution.

I stop my camels and go back to running and shouting to stop the dervish. What caught.

- Brother-I told him, I thought that you're a man accustomed to live peacefully, only expert in prayer and devotion, and that you can not ever run forty camels. If you want to believe me, just stay with thirty; even then you might be struggling to govern.

- You're right-I answered the dervish. He had not thought about it. Choose the ten most accommodate you, llévaselos and may God keep you.

Aparté ten camels who joined mine, but the same promptness with which it had ceded the dervish, kindled my greed. I went back up again and he repeated the same reasoning, urged the difficulty that would govern for the camels, and I took another ten. Such hidrópica the most is the more thirsty baby, my greed increased in proportion to the condescension of dervish. I managed to force kisses and blessings, which I return all camel with its cargo of gold and precious stones. When the last of all, told me:

- Make good use of these riches and recalls that God has given you, you can quitártelas unless relief to the needy, whom divine mercy left in destitution for exercising their rich and deserving charity, and a reward greater in Paradise.

Greed I had obscured so the understanding that, by giving thanks for the assignment of my camels, just thinking about the box of sandalwood that the dervish had saved so hard.

Presumes that the ointment should enclose some wonderful virtue, please give me, saying that a man like him, that he had renounced all the vanities of the world, did not need ointments.

In my interior was determined to remove by force, but far from rehusármela, the dervish breast removed the box and handed it to me.

When I was in their hands, I opened; watching ointment containing, I told him:

- Since your kindness is so great, we urge you to tell me what are the virtues of this ointment.

They are prodigious---I replied. Rubbing her left eye and closing the law, they are distinctly all the treasures hidden in the bowels of the earth, rubbing her right eye, lost sight of two.

Wonders, he begged me to rub her left eye ointment.

The dervish agreed. As soon as I was, rubbed the eye, appeared in my view many other treasures, which re-ignited my greed. I do not look so tired of endless wealth, but as I needed to have closed and covered with the hand the right eye, and I am fatigue, the dervish who begged me to rub her right eye ointment, for more treasures.

Ya-told-you-told me that if we apply the ointment to his right eye, lose sight.

- Brother-is-it is impossible to replicate smiling this ointment has two qualities so contrary and two virtues so diverse.

Long-time stubborn; finally dervish, taking God for that witness told me the truth, ceded to my request. I closed her left eye, the dervish me rubbing the ointment with the right eye. When I opened, he was blind.

Although afternoon, I met the desire for riches miserable I had lost my inordinate greed and cursed. I was thrown into the feet of dervish.

- Brother-told-you that has always pleased me and you're so wise, Devuélveme sight.

--I replied-misfortunes, do not you prevents beforehand and did not make every effort to preservarte of this misery? I know, yes, many secrets, as you could see over time we've been together, but I do not know the secret able to get back light. God you had filled with riches that you were unworthy of possessing; you have taken to punish your greed.

It brought together my eighty camels and continued their journey with them, leaving only helpless and without regard to my tears and my prayers. In desperation, I do not know how many days Errea by these mountains; some pilgrims gathered me.

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Cada noche...

por DATAMES @ 29/04/08 - 04:55:50 am

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Cada noche que te veo
cada vez que te siento
cada segundo que te tengo
cada caricia que me entregas
cada beso que me besas
.. todo es amor, tu amor.

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Había una vez...

por DATAMES @ 29/04/08 - 04:54:57 am

Mujer en el Arbol

Había una vez, una muchacha cuya madre había muerto y que tenía una madrastra que era muy cruel con ella. Un día en que la muchacha estaba llorando junto a la tumba de su madre, vio que la tierra de la tumba salía un tallo que había crecido hasta hacerse un arbolillo y pronto un gran árbol. El viento, que movía sus hojas, le susurró a la muchacha y le dijo que su madre estaba cerca y que ella debía comer las frutas del árbol. La muchacha así lo hizo y comprobó que las frutas eran muy sabrosas y le hacían sentirse mucho mejor. A partir de entonces, todos los días iba a la tumba de su madre y comía de los frutos del arbol que había crecido sobre ella.

Pero un día, su madrasta le vió y le pidió a su marido que talara el árbol. El marido lo taló y la muchacha lloró durante mucho tiempo junto a su tronco mutilado, hasta que un día, oyó un cuchicheo y vió que algo crecía de la tumba. Creció y creció hasta convertirse en una hermosa calabaza. Había un agujero en ella del de caían gotas de un jugo. La muchacha lamió unas gotas y las encontró muy ricas, pero de nuevo su madrastra se enteró pronto y, una noche oscura, cortó la calabaza y la arrojó lejos. Al día siguiente, la muchacha vió que no estaba la calabaza y lloró y lloró hasta que de pronto, oyó el rumor de un riachuelo que le decía "Bébeme, bébeme". Ella bebió y comprobó que era muy refrescante. Pero un día, la madrasta lo vió y pidió al marido que cubriera el arroyo con tierra. Cuando la muchacha regresó a la tumba, vió que ya no estaba el el riachuelo y ella lloró y lloró.

Llevaba mucho tiempo llorando, cuando un hombre joven salió del bosque. Él vio el árbol muerto y pensó que era justo lo que él necesitaba para fabricar un nuevo arco y flechas, ya que él era un cazador. Habló con la muchacha quien le dijo que el árbol había crecido en la tumba de su madre. La muchacha le gustó mucho al cazador y tras hablar con ella fue donde su padre para pedirle permiso para casarse con ella.

El padre consintió a condición de que el cazador matara una docena de búfalos para la fiesta de la boda. El cazador nunca había matado más de un búfalo de una sola vez. Pero esta vez, tomando su nuevo arco y flechas, se dirigió al bosque, y pronto vió una manada de búfalos que descansan en la sombra. Poniendo una de sus nuevas flechas en el arco, disparó y un búfalo cayó muerto. Y luego, un segundo, un tercero, y así hasta doce. El cazador regresó a decirle al padre que mandara hombres para llevar la carne a la aldea. Se hizo una gran fiesta cuando el cazador se casó con la muchacha que había perdido a su madre.

ROSA ROJA

There once was a girl whose mother had died and that he had a stepmother who was very cruel with her. One day when the girl was crying beside the grave of his mother, who saw the earth from the grave leaving a stem that had grown to become a seedling and soon a large tree. The wind, which moved its leaves, he whispered to the girl and told her that her mother was near and that she should eat the fruit of the tree. The girl did so and found that fruits were very tasty and makes you feel much better. Since then, every day was going to the tomb of his mother and ate the fruits of that tree had grown over it.

But one day, his madrasta saw him and asked her husband to cut down the tree. The husband as such and the girl cried for a long time together with his trunk maimed, until one day, he heard a cuchicheo and saw something that grew from the grave. He grew and grew until it became a beautiful pumpkin. There was a hole in it from falling drops of juice. The girl lamió a few drops and found very rich, but again his stepmother and soon learned, a dark night, cut the pumpkin and threw away. The next day, the girl saw that it was not the pumpkin and wept and wept until he suddenly heard the rumor of a creek that he said "Bébeme, bébeme." She drank and found it very refreshing. But one day, madrasta he saw him and asked the husband to cover the stream with dirt. When the girl returned to the tomb, saw that it was no longer on the creek and she wept and wept.

It carried a lot of time crying, when a young man left the forest. He saw the dead tree and thought it was just what he needed to build a new bow and arrows, since he was a hunter. He spoke with the girl who told him that the tree had grown in the tomb of his mother. The girl liked much to the hunter and after talking with her was where his father to ask for permission to marry her.

The father consented on condition that the hunter killed a dozen buffalo for the feast of the wedding. The hunter had ever killed more than a buffalo once. But this time, taking his new bow and arrows, went to the forest, and soon saw a herd of buffalo resting in the shade. Putting one of his new arrows in the bow, shot and killed a buffalo fell. And then, a second, a third, and so on until twelve. The hunter returned to tell the father who sent men to bring meat to the village. It was a big party when the hunter married the girl who had lost their mother

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LA MISTERIOSA ESPINETA DE BACH

por DATAMES @ 27/04/08 - 11:51:04 pm

violino

En el año 1872, el diplomático norteamericano Robert Dale, publicaba en Gran Bretaña un libro que llevaba por titulo “La tierra que existe entre este mundo y el otro”, en el que explicaba un hecho acaecido a un tal Bach, presunto biznieto de Juan Sebastián Bach, que vivió hacia mediados del siglo XIX en París y que, junto con su hijo León, ejerció de músico.

Un día, paseando por el barrio de Montmartre, Bach y su hijo, se detuvieron frente a un vendedor de cosas usadas, y contemplaron con gran alegría la posibilidad de adquirir una preciosa espineta, una especie de clavicordio pequeño, que debía haber sido fabricada hacia el siglo XVI en Roma. Supieron que era italiana, y de esta ciudad en concreto, porque en el interior de la misma había una especie de etiqueta, que certificaba su noble procedencia. Sin dudarlo, y tras regatear con el ropavejero, la compraron. Iban tan felices que por el camino se iban alternando la espineta.

Cuando llegaron a casa se deleitaron con su sonido hasta que les sorprendió la noche. Nada más acostarse, Bach se quedó profundamente dormido, y comenzó a soñar que un joven señor, vestido con gran esmero y ricos atavíos, declaraba ser el expropietario de la espineta, y que la había tocado en innumerables ocasiones ante el rey Enrique III.

Este caballero contaba, además, que sobre aquella espineta el rey Enrique III había compuesto, y después cantado con su melodiosa v armónica voz, una canción triste, pero a la vez dulce.

En ese mismo momento, y tras hacerle esta revelación, este gentilhombre inició las primeras notas de dicha canción.

Eran las dos de la madrugada cuando Bach se despertó con el corazón un tanto acelerado, y con la extraña sensación de que esa melodía seguía sonándole dentro de su mente. Cuando terminó de rebobinar en su interior todo lo sucedido en el sueño, se sintió profundamente impresionado. Tardó en dormirse, pero al cabo de dos horas lo consiguió.

Nada más volvió a sucederle y la tranquilidad presidió toda la noche, hasta que la luz del nuevo día se coló por entre los grandes ventanales de su habitación. Abrió los ojos, extendió sus brazos para desperezarse y, cuando iba a levantarse, descubrió sobre la cama la presencia de una hoja de papel que tenía impresa las siguientes palabras: “Ahí están las palabras del Rey Enrique III”

Atónito ante este mensaje recordó que eran exactamente las mismas palabras que aquel gentilhombre, que decía ser el expropietario de la espineta, le había susurrado al oído en sueños. ¿Había llegado desde el más allá? La música emergió de su mente y los nervios comenzaron a aflorar. Una pregunta le asaltó en ese mismo instante. ¿Fue un mensaje del más allá, o fue él mismo quien compuso la música y redactó la carta, mientras estaba sumido en un profundo estado de sonambulismo?

Este hecho le obsesionó durante un tiempo. Pasadas un par de semanas, un fuerte dolor

de cabeza y un temblor nervioso comenzó a agitar su brazo derecho y, de forma inconsciente, escribió las siguientes palabras en un francés antiguo que, evidentemente, nunca había estudiado antes:

“El rey Enriqne, qne me hizo donación de la espineta ahora en su posesión, era el autor de una estrofa de cuatro líneas. Estos versos, escritos sobre un pergamino, los hizo clavar en el cajón en que me mandó el instrumento.

Años más tarde, obligado a viajar y a llevarme conmigo la espineta, y preocupado por el hecho de que el pergamino se pudiera perder o ser arrancado, lo quité de donde estaba clavado y lo escondí en un pequeño nicho del teclado donde todavía se encuentra. Baldazzarini.”

De forma inmediata, la mano de Bach recorrió el teclado, lo levantó y encontró el pergamino. Ante tal hallazgo, decidió recurrir a expertos en el análisis de la escritura, y para ello acudió a la Biblioteca Real de París que, efectivamente, autentificaron que esa escritura correspondía, hasta en el más mínimo de los detalles, a Baldazzarini, conocido históricamente por haber vivido en la corte del rey Enrique III, en calidad de músico y violinista de palacio.

Como cabe suponer, este hecho corrió como un reguero de pólvora, y en pocos días todas las gacetas de la época se hicieron eco rápidamente del caso, y muchas fueron las opiniones vertidas sobre el asunto.

Un hecho estaba claro para todos, la seriedad y el equilibrio de Bach, estaban fuera de toda duda, por lo que unos hablaron de poderosas fuerzas subconscientes, y otros se sintieron inclinado a creer en una verdadera y auténtica revelación de los espíritus.

Lo que Bach nunca dijo a la Biblioteca Real de París, ni a nadie, es que durante la noche siguiente de haber descubierto la hoja de pergamino en la espineta, ésta se puso a tocar la partitura una y otra vez, sin que nadie se acercase ni tocase las teclas del instrumento.

Pasó el tiempo y la espineta dejó de producir sonido alguno, hasta que una noche, Bach volvió a tener un sueño extraño. En el mismo se veía al rey Enrique III interviniendo como medium, en una extraña sesión, en la que el rey sometía a Baldazzarini a tales experimentos que le hizo enloquecer.

Para ocultar estos hechos, Enrique III, había convocado a los espíritus de sus antepasados y, tras arrancar con sus manos el corazón de Baldazzarini, hizo un conjuro para que el alma de éste, se ocultara lejos del alcance de todos los seres humanos y de los que no lo fueran.

Qué mejor sitio que en el corazón de la espineta, y qué mejor castigo que condenarle a tocar tal instrumento cuando fuera usado por cualquier ser humano.

Los historiadores del rey Enrique III, no ocultaron a la posteridad las inclinaciones esotéricas del monarca, y las de otra clase, como por ejemplo, ser junto al propio Baldazzarini uno de los promotores de la famosa “noche de San Bartolomé”, trágica por la cantidad de muertes y asesinatos que se produjeron.

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Show me love

por DATAMES @ 26/04/08 - 11:13:59 pm

 

Déjame realizar un ritual con este amor enloquecido.
Respirarte, acariciarte, besarte, beberte, complacerte...
Déjame sentir el peligro de quedarme fundido en ti.

 

Pulsa en la imagen

 

 

Te mando Flores

por DATAMES @ 26/04/08 - 03:39:31 pm

The_Autumn_Soul

El significado de las rosas

Las rosas rojas:

"Te quiero". Ésto es lo que desean decirle si le envían rosas rojas. Se trata de uno de los colores más excitantes y si el encarnado es el de la flor, lo que significa es pasión, emoción e incluso peligro.

Las rosas rojas no sólo son símbolo del amor, un simple amigo se las puede enviar haciendo halago a la belleza y al respeto que los une.

Pero sobre todo son los jóvenes enamorados los que escogen este color de rosa para demostrar a su pareja lo mucho que la quieren. No olvide que es una fuerte pasión la que los une.

Las rosas blancas:

"Celestial y pura". Así le ven quienes le regalan un ramo de rosas blancas. Lo que le une a esa persona puede estar seguro(a) que va a durar toda la vida. Por eso, son las novias las que eligen este color para su ramo de flores el día de la boda.

Si una persona muy cercana está enferma no dude que este es el color de la flor que le debe regalar. Además de llenar de vida el cuarto donde esté, le demostrará que usted está atento y dispuesto para todo lo que necesite.

Sin embargo, las rosas blancas también están unidas al amor. Una pareja que ha cumplido sus bodas de oro puede regalarle al otro un enorme ramo de este tipo de flor. Significa amor puro, feliz y para siempre. Es una apuesta por un futuro sólido entre ambos.

Las rosas rosadas:

"Gracias". Regalar una flor rosada es una forma indirecta de agradecer ese favor tan importante que le han hecho. También significa el aprecio que se tienen por alguien. No dude en ser usted el primero que obsequie este bonito detalle a ese amigo que siempre está incondicionalmente de su lado.

Si el color del ramo de flores es rosado suave, significa admiración y simpatía. Se lo puede regalar a esa persona que le ha robado el corazón y que todavía no conoce sus sentimientos.

La persona que le ofrezca este ramo de flores es de fiar. El rosado lleva consigo el significado de ausencia de maldad, es decir, no hay ninguna doble intención en la persona que se las ofrezca.

Las rosas amarillas:

"Tener cuidado". La advertencia va implícita con este color de rosas. No dude que esta persona, si no es muy cercana a usted, tiene una segunda intención escondida tras su sonrisa. Puede estar celosa de ti o descubrir ante este regalo su egoísmo.

Sin embargo, para la gente escéptica, las rosas amarillas significan satisfacción y alegría. Las rosas amarillas son una buena forma de festejar entre amigos un cumpleaños o un día significativo.

También es la rosa ideal para regalar a un adolescente.

Combinaciones:

Si usted es original y le gusta diferenciarse de los demás, a continuación le ofrecemos una lista de ramos de rosas con los que puede sorprender.

Capullos de rosas: significan belleza, juventud e inocencia en el amor. Puede regalárselo tanto a un adolescente que cumple años, como a la pareja de tus sueños.

Dos rosas unidas, como si fueran una: le dirá a esa persona con este regalo que su amor va a ser eterno, para siempre. Si en el ramo que regala, combina rosas blancas y rosadas, da a entender unión de sentimientos, la bondad y pureza con el amor. Si las rosas rojas van unidas de las amarillas lo que va a enviar es un mensaje que transmite jovialidad y felicidad, el festejo es el fin de este presente.

Otros colores:

Naranja: denota entusiasmo y deseo pasional.
Rojo Burdeos: significa belleza inconsciente.
Azul: significa confianza, reserva, armonía y afecto.
Verde: significa esperanza, descanso juventud y equilibrio.
Violeta: da a entender calma, autocontrol, dignidad y aristocracia.
Negro: significa separación y tristeza, muerte y nocturnidad.

Un beso para todas y un saludo para todos.

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Musica Suspenso!!

por DATAMES @ 24/04/08 - 07:18:09 pm

MIEDO9

This is another of many stories about the name Veronica, be careful and not call 5 times .... ;)
This is just what you should never do: get in front of the mirror and repeat nine times followed the name of Verona. No serious LA / THE first / or laughs to hear this story, which leads to circulate around the world for several decades. Many before you have thought that this was a Chinese story and have been mocked, but others argue that those who have not done if the warning and have accepted the challenge, charged with a terrible curse !!!!!!! !.
Who's Veronica? Or rather: who was? This was a girl of 14] years, being in the village with his friends, he spiritism in an abandoned house. Everybody knows that something is terribly dangerous and should never be used as a game. She did not follow the rules of the ghosts, scoffed throughout the invocation and scissors that had life in the recovery room and was nailed in his chest.
However, Veronica still does not rest in peace. His spirit is looking for revenge vague and sentenced between those who do not know respect the Beyond, as it happened in real life. Rita was a girl from the age of Veronica who knew the legend in his institute. Her friends Pic, saying that not dared to say Veronica nine times before the mirror. She was afraid, but because he won his terror ashamed to be poor throughout the world.
A colleague went to services that plant to check the institute, between laughs, if satisfied the test. - He did not move anything and the group as soon forget. Less Rita. For her authenticates the nightmare began that evening. I was in bed when the sound woke up.
This was not a din, but a kind of indecipherable whisper I heard near the neck while he felt as if someone breathing in his neck. Terrified, stood up and lit the light. There she was alone. Despite this, could not sleep throughout the night. The next day, did not dare to tell anyone. He was dead of fear and sleep, and yet in the class had to leave the service to get wet and his face cleared.
But when I go to the bathroom, to very cold (in winter as they were not given importance) and a layer of fog covered the mirror. Rita clean it by hand to check horrified that after she had a girl who had not ever seen, with an expression of horror and blood to the head. It was just an instant, when he returned to look because there was no one.
Rita laughed nervously, thinking that everything was fruit of his imagination, nerves and fatigue. However, when it turned towards the mirror saw something that left frost. When the fog cleared a sentence had been written: "I'm Veronica. There should invite back" Rita could not stand it.
Today spends his days locked in an asylum, and spoke only to swear perjurar and that the ghost continues to haunt the Veronica ..............

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Hero

por DATAMES @ 23/04/08 - 09:44:47 pm

Guerrero1

Hace unos cuantos siglos vivía en la isla de Okinawa un gran maestro de las artes marciales llamado Inejiro Chofune, cuya excepcional sabiduría es legendaria. Existen muchas anécdotas sobre sus enseñanzas y consejos, aunque entre todas destaca la historia de la prueba que impuso a su alumno predilecto Ichiro Matsubara.

Ichiro era un excelente combatiente: fuerte como un oso y más rápido y ágil que un demonio. Era terrible con los puños, con las patadas aún más. Empezó a entrenar con Chofune cuando contaba apenas con 12 años, y a los 14 ya ganaba los torneos tradicionales locales y regionales. Con 16 años Ichiro era imbatible en muchos pueblos a la redonda. El único gran defecto de este joven era su excesiva altivez. "¡Soy invencible!", acostumbraba a exclamar pegándose un gran golpe en el pecho. A lo que Chofune respondía con una mueca de enfado y diciéndole: "Nadie es invencible. La labor de aprender y perfeccionarse nunca termina". Y entonces le relataba alguna vieja leyenda sobre guerreros y dioses que se creían invencibles y salían derrotados debido a su excesiva confianza.

Pero el caso era que Ichiro nunca perdía. Peleaba contra adversarios que le aventajaban en edad, en tamaño, en fortaleza, en experiencia. Pero poco importaba porque la habilidad del extraordinario joven se imponía siempre. Chofune observaba con cierta inquietud que el ego del aún adolescente Ichiro crecía un poco mas tras cada victoria. "Búscame adversarios de verdad...", decía entre risas el envalentonado joven. "Que me hagan sudar un poco..."

Como era de esperar Ichiro se volvió tremendamente competitivo y desconsiderado: despreciaba y maltrataba a sus compañeros de entrenamiento; cada vez desobedecía más a su maestro. Era como si se estuviera convenciendo de que ya nadie podía enseñarle nada nuevo, que sabía mucho más que nadie, que lo sabía todo. Ya no escuchaba las lecciones y los consejos, solo quería trofeos y prestigio.

Chofune estaba preocupado pues no sólo estaba apunto de perder a su mejor alumno, sino además había formado a una perfecta máquina de pelear que se estaba descontrolando. Necesitaba por tanto una pequeña lección que le bajara los humos. Pero no una humillación sino algo de lo que pudiera extraer provechosas enseñanzas. Ichiro llevaba meses pidiendo a su maestro permiso para dar clases. Así que una fría tarde de otoño, después de un duro entrenamiento, Chofune se acercó a Ichiro y le dijo: "Prepárate porque mañana deberás superar la prueba más difícil de tu vida. Si lo logras estarás preparado para ser maestro". Esa noche Ichiro no pudo dormir.

Aún despuntaba el alba cuando Chofune entró en casa de su alumno y le dijo: "Al otro lado del monte Fuha, junto a la cascada Tsunoda, vive un ermitaño llamado Ko. Es un gran luchador. Ve a su encuentro y si logras vencerlo habrás demostrado la suficiente valía para ser maestro". Henchido de ilusión y entusiasmo, Ichiro agarró un bastón y se echó a andar monte arriba.

El tímido sol matutino bañaba con su tibieza todo el valle mientras el valeroso joven ascendía a paso militar, perdido en sus pensamientos y fantasías. Intentaba imaginarse el famoso ermitaño: sería un colosal gigante, o más bien un feroz salvaje, o un hirsuto brujo con poderes terribles... Cuanto más pensaba en ello, más se animaba, tal era su temeridad y competividad. Aún resonaba en su cabeza una reciente reflexión de Chofune: "Nunca, hasta donde llega la memoria de los más ancianos, ha habido un maestro de 17 años".

De repente, entre meditación y meditación, Ichiro se dio cuenta de que se había perdido. Se acababa de internar en un frondoso bosque, y carecía de cualquier punto de referencia; todos los rincones le parecían iguales. Tras unas horas de deriva el joven se comenzó a poner muy nervioso, avanzando velozmente, rasgándose la ropa y la piel contra ramas y astillas; no era consciente de que en realidad estaba andando en círculos. Al fin logró salir del bosque, magullado y jadeante, para darse cuenta de que había regresado exactamente al mismo punto por el que entró. Ya era mediodía.

Cubierto de lágrimas de rabia, Ichiro redobló el paso para rodear el maldito bosque. Al cabo de unas horas llegó a un inmenso desfiladero de rocas cortadas a cuchillo. Más perdido que antes, el joven empezó a trepar por las roquedas. Ascender, siempre ascender. Cuando llegó a la cumbre no reconoció nada de las portentosas vistas que lo rodeaban. Ya estaba oscureciendo, y el frío comenzaba a morderle la piel. El viento silbaba inmisericorde entre los peñascos e Ichiro ya no sabía hacia dónde ir. Hambriento y asustado, se acurrucó contra una roca y se echo a llorar amargamente.

Cuando la luz de la mañana le despertó, una familiar silueta se recortaba en frente suyo. "¡Maestro!", exclamó reconociendo a Chofure. "No has superado la prueba", respondió éste tranquilamente. "¡Pero si no he llegado a pelear contra el ermitaño! ¡Dime dónde está!", exclamó levantándose con renovado brío. "No Ichiro. Ya has sido derrotado, y por el enemigo más temible que hay: uno mismo. No existe ningún ermitaño, esto era una lucha contra ti mismo. Ibas cegado por la confianza y te has perdido. Yo ya no estaba a tu lado para guiarte, y por primera vez en tu vida te has asustado. Antes te conformabas con superar a los demás, eras un campeón. Ahora debes concentrarte en superarte a ti mismo, para ser un maestro. Y, te lo aseguro, aún tienes mucho que aprender".

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Donde Estan Corazon

por DATAMES @ 23/04/08 - 02:55:25 am

Corazón de Amor

Un día un hombre joven se situó en el centro
de un poblado y proclamó que él poseía el
corazón más hermoso de toda la comarca.

Una gran multitud se congregó a su alrededor
y todos admiraron y confirmaron que su corazón
era perfecto, pues no se observaban en el ni
máculas ni rasguños.

Sí, coincidieron todos que era el corazón
más hermoso que hubieran visto.
Al verse admirado el joven se sintió más
orgulloso aún, y con mayor fervor aseguró
poseer el corazón más hermoso de todo el
vasto lugar .

De pronto un anciano se acercó y dijo:
"¿Porqué dices eso, si tu corazón no es ni
tan, aproximadamente, tan hermoso como el mío?

Sorprendidos la multitud y el joven miraron
el corazón del viejo y vieron que, si bien
latía vigorosamente, éste estaba cubierto de
cicatrices y hasta había zonas donde faltaban
trozos y éstos habían sido reemplazados por
otros que no encastraban perfectamente en el
lugar, pues se veían bordes y aristas irregu-
lares en su derredor.
Es más, había lugares con huecos, donde
faltaban trozos profundos.

La mirada de la gente se sobrecogió
- ¿como puede él decir que su corazón
es más hermoso?, pensaron ...

El joven contempló el corazón del anciano
y al ver su estado desgarbado, se echó a reír.

"Debes estar bromeando," dijo.
"Compara tu corazón con el mío...
El mío es perfecto. En cambio el tuyo es un
conjunto de cicatrices y dolor."

"Es cierto," dijo el anciano,
"tu corazón luce perfecto, pero yo jamás me
involucraría contigo...
Mira, cada cicatriz representa una persona
a la cual entregué todo mi amor.
Arranqué trozos de mi corazón para entregárselos
a cada uno de aquellos que he amado.
Muchos a su vez, me han obsequiado un trozo
del suyo, que he colocado en el lugar que
quedó abierto.
Como las piezas no eran iguales, quedaron
los bordes por los cuales me alegro,
porque al poseerlos me recuerdan el
amor que hemos compartido."

"Hubo oportunidades, en las cuales entregué
un trozo de mi corazón a alguien, pero esa
persona no me ofreció un poco del suyo a cambio.
De ahí quedaron los huecos
- dar amor es arriesgar, pero a pesar del dolor
que esas heridas me producen al haber quedado
abiertas, me recuerdan que los sigo amando
y alimentan la esperanza, que algún día -tal vez-
regresen y llenen el vacío que han dejado
en mi corazón."

"¿Comprendes ahora lo que es
verdaderamente hermoso?"

El joven permaneció en silencio,
lágrimas corrían por sus mejillas.
Se acercó al anciano, arrancó un trozo
de su hermoso y joven corazón y se lo ofreció.

El anciano lo recibió y lo colocó en su corazón,
luego a su vez arrancó un trozo del suyo
ya viejo y maltrecho y con él tapó
la herida abierta del joven.
La pieza se amoldó, pero no a la perfección.
Al no haber sido idénticos los trozos,
se notaban los bordes.

El joven miró su corazón que ya no era perfecto,
pero lucía mucho más hermoso que antes,
porque el amor del anciano fluía en su interior.

¡Desde aquí puedo ver lo hermoso que es tu corazón!

¡Que tengas un lindo día! El más hermoso !!

Reciban ustedes un pedazo de mi corazón....

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An angel

por DATAMES @ 22/04/08 - 03:39:19 pm

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En algún lugar te encontraré y soñaré con tenerte, en algún lugar estarás sintiendo tu ternura, por ti lucharé en un grito desesperado, por ti moriré sintiendo solo dulzura, y solo podré sonreír si un día consigo tu mirada .

Somewhere you find and keep soñaré with, somewhere you feel your kindness, you will fight in a desperate cry for you die feeling only sweetness, and I can only smile if one day you look at it.

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Sirenas

por DATAMES @ 21/04/08 - 05:22:53 pm

SIRENA

Se dice que arriba mismo del Champaquí hay una laguna con aguas coloradas que tiene muchos encantos. Un toro negro de astas doradas que le rebrillaban con el sol y que echa fuego por la boca, la nariz y ojos, cruza las aguas nadando. Y a la orilla, una niña de cabellos de oro, por cierto, hermosa, se sienta, dejando su medio cuerpo de pez en las aguas, y se pone a cantar canciones muy tristes y atractivas, mientras se peina con un peine de oro. Esta sirena siempre se aparece a medianoche y el toro suele aparecer y bramar fuerte a las doce del día.
Cuentan que esta mujer, para atrapar a los viajeros siempre está a la orilla de la laguna con la mitad linda del cuerpo para afuera y la otra mitad debajo del agua, y que canta unos hermosos cantos en los atardeceres, envueltos en hermosas nubes, dorada por el sol, y que el viento lleva lejos su canto de sirena.

En una reunión de arrieros se contó lo del toro de astas de oro, entonces uno de ellos, le pidió a la mujer que cebaba mates que le prestara el Rosario. Lo besó y dijo: "Ahurita sí le juro que de volver traigo el toro o no vuelvo más... te lo juro...".
Ahí nomás preparó su caballo, se colocó los guardamontes, se armó de un largo lazo y sin despedirse de nadie, salió.
-Volvete, Amaranto, volvete...
-No m'hi volver nada...
Amaranto montado toda la noche llegó a la orilla del lago o laguna en la cumbre del Champaquí. Estuvo espiando entre las sombras de la noche. No vio nada, pero se escuchaban unos hermosos cantos de sirena, que emborrachaban de placer al oírlos. Pero no veía nada...
Por ahí, nomás, ya muy de noche y a eso de las 12 vio que del medio de la laguna salía el cuerpo de un hermoso toro, brillándole las astas y echando fuego por los ojos, narices y boca.
Amaranto, ahí nomás, montó en su caballo, se acercó a la orilla, preparó el lazo y cuando estuvo a tiro, largó el lazo al toro, enlazándolo... Cuando el toro sintió el lazo en el pescuezo pegó un terrible bramido que hizo temblar toda la sierra...
Las aguas empezaron a revolverse y a volcarse por la falda de la montaña, inundando el valle...
Amaranto, bien afirmado a su caballo tiró del lazo y el toro pegó otro bramido. Entonces se hizo un gran hoyo en las aguas y en él cayó Amaranto con su caballo.
Cuando la laguna ya volcada en las serranías se secó, no quedó rastros de Amaranto ni de su caballo...

It is said that the same top Champaquí there is a lake with colored water that has many charms. A black bull golden antlers to rebrillaban with the sun and throws fire from the mouth, nose and eyes, crossing water swimming. And to the shore, a girl of golden hair, indeed, beautiful, feel, leaving his half-length fish in the waters, and gets to sing songs very sad and attractive, while scours with a comb of gold. This siren always appears at midnight and the bull bramar strong and usually appears at twelve a day.
It is said that this woman, to trap travellers is always at the side of the lake with beautiful half of the body to the outside and the other half under water, and sing beautiful songs in the evenings, wrapped in beautiful clouds, golden by the sun and the wind carried away singing their siren.

At a meeting of muleteers were told what the gold bull horns, then one of them asked the woman who cebaba mates to provide the Rosary. I kissed her and said: "Ahurita did swear that I bring back the bull back or not ... I swear to you ...".
That just prepared his horse, placed the guardamontes, was armed for a long rope and say goodbye to anyone without left.
- Volvete, Amaranto, volvete ...
- No m'hi back anything ...
Amaranto mounted all night came to the shores of the lake or pond at the summit Champaquí. He spying between the shadows of the night. He did not see anything, but listening to some beautiful siren songs, which emborrachaban pleasure to hear them. But he did not see anything ...
For there, just because that very night because of the 12 saw from the middle of the pond leaving the body of a beautiful bull brillándole the horns and throwing fire for the eyes, nose and mouth.
Amaranto, just there, mounted on his horse, approached the shore, and prepared the noose when he was shot at, the loop largó the bull, linked ... When the bull felt the noose on the neck hit a terrible bellow did shake the entire mountain ...
The waters began to turn revolverse and by the foot of the mountain, flooding the valley ...
Amaranth, but said his horse threw loop and hit another bull bellow. Then it became a big hole in the water and he fell Amaranto with his horse.
When the lagoon and dumped in the mountains dried up, it was traces of Amaranth nor his horse ...

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Me gusta el sabor de tu piel...

por DATAMES @ 19/04/08 - 08:15:26 pm

sensual

El sabor de tu piel,
me gustaría fuera eterno.
Ya no puedo ser infiel,
estaré de ti siempre enfermo.

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La flor del lirolay

por DATAMES @ 19/04/08 - 04:51:40 am

sensual

Este era un rey ciego que tenía tres hijos. Una enfermedad desconocida le había quitado la vista y ningún remedio de cuantos le aplicaron pudo curarlo. Inútilmente habían sido consultados los sabios más famosos.
Un día llegó al palacio, desde un país remoto, un viejo mago conocedor de la desventura del soberano. Lo observó, y dijo que sólo la flor del lirolay, aplicada a sus ojos, obraría el milagro. La flor del lirolay se abría en tierras muy lejanas y eran tantas y tales las dificultades del viaje y de la búsqueda que resultaba casi imposible conseguirla.
Los tres hijos del rey se ofrecieron para realizar la hazaña. El padre prometió legar la corona del reino al que conquistara la flor del lirolay.
Los tres hermanos partieron juntos. Llegaron a un lugar en el que se abrían tres caminos y se separaron, tomando cada cual por el suyo. Se marcharon con el compromiso de reunirse allí mismo el día en que se cumpliera un año, cualquiera fuese el resultado de la empresa.
Los tres llegaron a las puertas de las tierras de la flor del lirolay, que daban sobre rumbos distintos, y los tres se sometieron, como correspondía a normas idénticas.
Fueron tantas y tan terribles las pruebas exigidas, que ninguno de los dos hermanos mayores la resistió, y regresaron sin haber conseguido la flor.
El menor, que era mucho más valeroso que ellos, y amaba entrañablemente a su padre, mediante continuos sacrificios y con grande riesgo de la vida, consiguió apoderarse de la flor extraordinaria, casi al término del año estipulado.
El día de la cita, los tres hermanos se reunieron en la encrucijada de los tres caminos.
Cuando los hermanos mayores vieron llegar al menor con la flor de lirolay, se sintieron humillados. La conquista no sólo daría al joven fama de héroe, sino que también le aseguraría la corona. La envidia les mordió el corazón y se pusieron de acuerdo para quitarlo de en medio.
Poco antes de llegar al palacio, se apartaron del camino y cavaron un pozo profundo. Allí arrojaron al hermano menor, después de quitarle la flor milagrosa, y lo cubrieron con tierra.
Llegaron los impostores alardeando de su proeza ante el padre ciego, quien recuperó la vista al momento de haber pasado por los ojos la flor de lirolay. Pero la alegría se transformó en nueva pena al saber que su hijo había muerto en aquella aventura.
De la cabellera del príncipe enterrado brotó un lozano cañaveral.
Al pasar por allí un pastor con su rebaño, le pareció espléndida ocasión para hacerse una flauta y cortó una caña.
Cuando el pastor probó modular en el flamante instrumento un aire de la tierra, la flauta dijo estas palabras:

No me toques, pastorcito,
ni me dejes tocar;
mis hermanos me mataron
por la flor de lirolay.

La fama de la flauta mágica llegó a oídos del Rey que la quiso probar por sí mismo; sopló en la flauta, y oyó estas palabras:

No me toques, padre mío,
ni me dejes tocar;
mis hermanos me mataron
por la flor de lirolay.

Mandó entonces a sus hijos que tocaran la flauta, y esta vez el canto fue así:

No me toquen, hermanitos,
ni me dejen tocar;
porque ustedes me mataron
por la flor de lirolay.

Llevado el pastor al lugar donde había cortado la caña de su flauta, mostró el lozano cañaveral. Cavaron al pie y el príncipe, que aún vivía, salió desprendiéndose de las raíces.
Descubierta toda la verdad, el Rey condenó a muerte a sus hijos mayores.
El joven príncipe, no sólo los perdonó sino que, con sus ruegos, consiguió que el Rey también los perdonara.
El conquistador de la flor de lirolay fue rey, y su familia y su reino vivieron largos años de paz y de abundancia.

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Me instalo ...

por DATAMES @ 18/04/08 - 05:51:40 pm

woman

Me instalo frente a ti, miro tus ojos
y vigilo el espacio donde tu voz me busca.
Me estremece el dolor del encuentro imprevisto,
la sed con que te acercas al borde de mi sombra,
el hueco que descubres en la luz de mi espejo.
La soledad me arropa. Sólo en la noche existo.
Y nunca me detengo sobre el mismo minuto
en el que tú te apoyas para seguir llamándome.
Suéñame de otro modo. Sacude el saco triste
del idioma heredado. Cuéntale a las palabras
las historias oscuras que sólo tú conoces;
diles cómo te asusta mi presencia y mi odio,
cuánta muerte te cuesta acariciar mi huida.
A veces, en el centro mismo de tu pregunta,
me reconozco y corro hacia otra oscuridad:
es amargo encontrar al final de un abrazo
mi propio grito erguido y mi propio deseo.
Por eso me divido, me desdoblo y me hundo
en heridas distintas: me da miedo encontrarte.
Tu sonido es el mío. Tu tristeza, tus ropas
saben a mí, y me escuece el recuerdo adherido
al tiempo conciliado, al tiempo único
en que la conjunción habitó nuestras sangres.

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Yoquiero dibujar...

por DATAMES @ 18/04/08 - 05:49:18 pm

mujer

Yo quiero dibujar líneas sensuales sobre tu piel...que mis dedos busquen sensaciones, casi sin acercarme a ti, haciendolo con calma, apoderandome de cada centimetro de tu cuerpo, que me sientas, poco a poco...

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Como llora mi alma

por DATAMES @ 17/04/08 - 10:50:11 pm

MOON

Quedate aqui muy junto a mi
dejame verte despertar
ven llevame hasta el cielo en tu mirar
y deten el tiempo que se va
abrazados en un beso que no muere jamas.

Stay here very close to my
Let me see awakening
Llevame to see the sky on your watch
Arrest and the time it is
Espoused in a kiss that never dies.

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Una mujer hermosa

por DATAMES @ 17/04/08 - 09:58:07 pm

fantasy

Dos monjes salen del monasterio al amanecer. Uno es un novicio muy joven y el otro es ya adulto y responsable. Caminan en silencio. Cuando llegan a la orilla de un río caudaloso encuentran a una hermosa joven consternada porque no sabe por dónde vadearlo para poder llegar a la otra orilla. Mira a los monjes desconcertada y el monje joven baja la cabeza deslumbrado por su belleza. El monje adulto, conmovido por el desconcierto de la joven, se inclina ante ella y la coge en sus brazos para cruzarla a la otra orilla. Cruzan el río en silencio vadeándolo por los lugares adecuados para evitar los rápidos. La joven esconde su cabeza en el hombro del monje temerosa de ser arrastrada por el río y no poder llegar a su destino.
Al llegar a la otra orilla, el monje la deposita con suavidad sobre la arena, se inclina ante ella con una sonrisa y prosigue su camino. El monje joven continua sin atreverse a alzar la mirada, desconcertado por tanta hermosura y por la libertad de la joven.
Prosiguen caminando en silencio pero el monje mayor se da cuenta de que el joven va taciturno y tenso. Con los ojos fijos en el camino no alza sus ojos ni para contemplar el cielo, ni los árboles ni las flores de los campos. No parece percibir el canto de los pájaros y, durante el descanso, junto a la fuente, bebe deprisa y se retira con gesto hosco.
Al caer el día, los monjes llegan a las puertas del monasterio que los va a acoger por esa noche y el joven, no pudiendo resistir más, le dice al monje venerable.
- ¿Cómo es posible que esta mañana hayas cogido en tus brazos a una mujer tan hermosa?
- El monje mayor le sonríe y responde: “Yo la dejé sobre la otra orilla mientras que tú la has llevado sobre ti durante todo el día”.

Two monks leave the monastery at dawn. One is a very young novice and the other is now an adult and responsible. Walk in silence. When they reached the edge of a fast-flowing river is a beautiful young dismayed because he does not know where to vadearlo order to reach the other shore. Watch the monks puzzled young monk and the low head amazed by its beauty. The monk adult, moved by the dismay of the couple, was defeated and grabs her in his arms to cross to the other side. They cross the river in silence vadeándolo by the right places to avoid the rapids. The girl hides her head in the shoulder of the monk fearful of being dragged by the river and being unable to reach their destination.
On reaching the other side, the monk gently deposited on the sand, it was defeated with a smile and continued on his way. The young monk continued without daring to raise their gaze, puzzled by such beauty and the freedom of the young.
Continue walking in silence but the older monk realizes that the young man is taciturn and tense. With their eyes fixed on the road or not hike their eyes to behold the sky, or the trees or the flowers of the fields. It does not seem to perceive the birds singing, and during the break, by the fountain, drink quickly and he retains hosco gesture.
When falling the day, the monks arrive at the gates of the monastery which will host for this evening and the young, and may not withstand more, it tells the venerable monk.
-- How is it possible that this morning you caught in your arms a woman so beautiful?
-- The older monk he smiled and replied: "I I left it on the other side while you carried on the you throughout the day."

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a BAILAR, hehehe

por DATAMES @ 17/04/08 - 09:56:42 pm

<align="center">garfield
<align="center">

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Es hora de aprender...

por DATAMES @ 16/04/08 - 02:48:41 pm

<align="center">Playing_With_Stars
<align="center">

Es hora de aprender a ser
más desapasionada;
por la boca muere el pez
y yo, entre tus pestañas.
Miénteme, tatúame
con tu nombre la piel del alma.
Pon tus manos otra vez
entre las mías, ven
y dime que me amas.
Pon tus labios como ayer,
junto a mi oído, ven
y dime que me amas.
Todo lo que quiero ser
es una gran Diana,
para que puedas poner
tus ojos esmeralda.
En los míos clávate,
dame todo lo que me falta.
Pon tus manos otra vez
entre las mías, ven
y dime que me amas.
Pon tus labios como ayer
junto a mi oído, ven
y dime que no hay ninguna
estrella con más luz
en esta noche bella
que la que encenderemos juntos.
Pon tus manos

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La hija del rey de la tierra de la juventud

por DATAMES @ 15/04/08 - 08:10:54 pm

<align="center">Celta
<align="center">

While Finn and his son Oisin, along with several colleagues, hunted one morning brumosa summer on the shore of Lake Lena, were approaching a beautiful maiden, mounted on a steed as white as snow.
She wore a dress queen: a crown of gold and brown silk robe with gold stars and red wrapped around dragged along the ground.
His horse wearing gold ornaments and a tuft on the head.
The maiden and Finn approached and spoke